Preguntas Frecuentes

Respuestas claras sobre el proyecto Fermachem

Fermachem cree en la importancia de comunicar con transparencia hacia las comunidades, autoridades y todas las personas interesadas en el proyecto. Aquí reunimos las preguntas más frecuentes sobre el centro de producción de fertilizantes, su operación y su relación con el entorno, con información clara y directa. Si no encuentras respuesta a tu pregunta, contáctanos. Con gusto te atendemos.

1. Sobre el proyecto

Es un complejo industrial para la producción de fertilizantes nitrogenados en Lerdo, Durango. Su producto final es urea granulada, un fertilizante sólido, estable y seguro, ampliamente utilizado en el campo mexicano. La planta está diseñada para producir aproximadamente 1,000,000 de toneladas de urea al año.
La urea es uno de los fertilizantes nitrogenados más utilizados en la agricultura a nivel mundial. Aporta el nitrógeno que los cultivos necesitan para su desarrollo, contribuyendo a la productividad y a la seguridad alimentaria del país.
El proyecto contempla las etapas de ingeniería y desarrollo, diseño, preparación y construcción, operación, mantenimiento, abandono y desmantelamiento. Cada etapa cuenta con sus propios planes de gestión ambiental, conforme a lo previsto en la MIA (Anexo 15, Construcción; Anexo 16, Operación).
La ubicación responde a criterios técnicos, entre ellos el acceso a infraestructura de gas natural en la región y la disponibilidad de agua residual tratada como fuente de suministro. Además, la ubicación tiene una posición logística privilegiada.
México importa una parte significativa de la urea que consume. Producirla en territorio nacional da certeza de abasto y un precio más competitivo para el agricultor mexicano, fortalece la soberanía alimentaria y mejora la balanza comercial del país.
La construcción generará aproximadamente 3,000 empleos, además de una derrama económica relevante para la región a través de la proveeduría y los servicios locales.
La operación generará empleo permanente especializado y bien remunerado, sustituirá importaciones de urea, dará certeza de abasto al campo y consolidará una relación de largo plazo con la región bajo un enfoque de buen vecino.
Los insumos principales son gas natural, aire y agua tratada. La tecnología seleccionada es de las de menor consumo de energía disponibles a nivel mundial para la producción de urea.
La urea granulada se distribuirá por transporte terrestre, ferrocarril y camiones hacia los mercados agrícolas del país y mercados extranjeros de exportación.

2. Agua

El agua proviene en su totalidad de la planta de tratamiento de aguas residuales del municipio de Lerdo y se conduce a la planta por medio de una tubería. Es decir, se utiliza agua residual municipal ya tratada (MIA, Capítulo II, Apartado 2.2.7.2).
El agua se emplea principalmente en el sistema de enfriamiento (aproximadamente 70%) y en los distintos servicios del proceso (aproximadamente 30%). El diseño contempla sistemas para segregar, almacenar y reutilizar el agua a lo largo del proceso, maximizando su recuperación.
Utilizar agua residual municipal tratada permite aprovechar un recurso que de otro modo se descargaría, evita competir por agua de consumo humano y minimiza el impacto ambiental. Es una característica central de la estrategia de diseño de la planta (MIA, Capítulo VII, Conclusiones).
No. La planta no utilizará agua subterránea del acuífero ni agua del Río Nazas. La totalidad del suministro proviene de agua residual municipal tratada (MIA, Capítulo VII, Conclusiones).
Sí. Además del suministro principal desde la planta de tratamiento de Lerdo, se han identificado otras plantas de tratamiento de aguas residuales en la zona que pueden servir como respaldo de suministro. Además, se instalará un sistema de almacenamiento para garantizar la operación continua de la planta a pesar de posibles interrupciones en el suministro.
No. Al utilizar exclusivamente agua residual municipal tratada, la planta no compite con el agua de consumo humano. Adicionalmente, el diseño incorpora un depósito de agua de servicio que reduce la captación durante los periodos de mayor demanda, en beneficio de otros usuarios de la región (MIA, Capítulo II).
No. La fuente de suministro es agua residual tratada, no agua de primer uso destinada a la agricultura. La alta eficiencia hídrica del proceso y el depósito de servicio contribuyen a no incrementar la presión sobre los recursos hídricos de la región. Así lo confirma la factibilidad de SAPAL (Sistema de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Lerdo, Dgo.).
El agua se conducirá por una tubería desde la planta de tratamiento de Lerdo hasta el límite de la planta, con una longitud aproximada de 25 kilómetros (MIA, Capítulo II, Apartado 2.9.5).
Sí. La planta contará con su propio sistema de tratamiento de aguas residuales. El agua tratada cumplirá los requisitos de las normas oficiales mexicanas (NOM-003-SEMARNAT-1997) y las directrices de la Corporación Financiera Internacional (IFC), y se destinará al riego de la zona de reforestación y el vivero (MIA, Capítulo II).
Sí. El diseño de la planta busca la máxima recuperación, reutilización y minimización del uso del agua, para evitar un efluente líquido continuo de la planta, mediante sistemas de segregación, almacenamiento y reúso.
El agua residual tratada de la planta se reutiliza internamente, principalmente para riego de la zona de reforestación y el vivero, evitando un efluente líquido continuo. Además, el agua residual excedente se destinará a fines agrícolas de la zona.
La planta está diseñada para una alta eficiencia hídrica y cuenta con un depósito de agua de servicio de 200,000 m³ que permite reducir la captación durante los periodos de mayor demanda. Al operar con agua residual tratada, no depende de fuentes de agua de primer uso (MIA, Capítulo II).
Sí. El proyecto contempla un Programa de Vigilancia Ambiental permanente que da seguimiento a los impactos identificados, incluidos los relativos al agua (MIA, Capítulo III). En el Anexo 16 de la MIA se plantea el monitoreo de la calidad del agua (Punto 9.1.4).
La planta no extrae ni descarga agua al subsuelo, y todas las áreas de proceso se diseñan con sistemas secundarios de contención para capturar posibles fugas o derrames en caso de falla mecánica, e incluyen la captación de agua pluvial, evitando la contaminación (MIA, Capítulo II).
El uso y aprovechamiento de aguas nacionales (superficiales o del subsuelo) en México está regulado y supervisado por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), conforme a la Ley de Aguas Nacionales y la Ley General de Aguas. El suministro de agua tratada para el proyecto se realiza a través de un tercero debidamente autorizado para el aprovechamiento del recurso (MIA, Capítulo III).

3. Amoniaco y seguridad

La planta está diseñada para producir 2,860 toneladas de urea granulada al día, para lo cual utiliza NH3 (amoniaco) como producto intermedio en circuitos cerrados para su fabricación. Cuando existe un excedente o la planta de urea se detiene, el NH3 se almacena en tanques (MIA, Capítulo II, Apartados 2.2.2 y 2.2.2.1.1).
El NH3, mejor conocido como amoniaco, es el producto intermedio del proceso; está compuesto de nitrógeno e hidrógeno y es la base para producir fertilizantes nitrogenados. En este proyecto es necesario para fabricar la urea, que es el producto final.
El producto intermedio, NH3, se maneja en sistemas cerrados y bajo estándares internacionales de seguridad. El diseño incluye tanques de almacenamiento con contención de doble pared, sistemas secundarios para capturar posibles fugas o derrames, y sistemas de paro de emergencia, monitoreo continuo y personal especializado.

Los estudios de riesgo de la MIA evalúan estos escenarios y concluyen que la probabilidad de un evento de esta naturaleza es extremadamente baja, y que su alcance no llegaría a las comunidades ni a los cuerpos naturales protegidos.

Con base en el estudio de DNV, Crossthwaite et al. y COVO, la frecuencia de fuga del 100% del diámetro nominal es de 8.80 × 10⁻⁸/m/año; es decir, la rotura total del diámetro nominal es el peor de los casos, lo que rara vez sucede (Capítulo VIII, pp. VIII-5).

Habrá un sistema de instrumentación y control diseñado para una operación segura y controlada del proceso. El sistema está diseñado en diferentes niveles complementarios para garantizar la confiabilidad y evitar «fallas» de la instrumentación que puedan resultar en situaciones de riesgo; esto significa que los elementos y componentes de instrumentación y control tienen una redundancia adecuada (MIA, Capítulo II).

Entre los sistemas de prevención y control contemplados están los siguientes:

  • Sistema de detección basado en láser.
  • Sistema de control distribuido.
  • Sistema de cierre de emergencia.
  • Sistema de detección de incendios y gases.
  • Sistema ESDS, que proporciona alarmas previas.
La confiabilidad se sustenta en tecnología probada de larga trayectoria, en sistemas redundantes de contención y paro de emergencia, en el monitoreo continuo y en un programa permanente de mantenimiento y operación conforme a las especificaciones de los proveedores de equipo.
La protección se basa en el diseño seguro de la planta, los sistemas de contención y paro de emergencia, los protocolos de seguridad y los programas de vigilancia ambiental, así como en el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales aplicables.
El proyecto cumple la normatividad mexicana (SEMARNAT, STPS, Protección Civil) aplicable y se alinea con estándares y directrices internacionales, entre ellos los Estándares de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional (IFC).
Sí. La tecnología de producción de urea es una de las más difundidas a nivel mundial, con una larga trayectoria de operación segura. La tecnología seleccionada para este proyecto es tecnología probada de clase mundial; en México no existe hoy una planta con este nivel tecnológico, ya que la más reciente se construyó en la década de 1970.

4. Medio ambiente

Las emisiones principales provienen de la combustión de gas para generar calor, tales como CO2 (dióxido de carbono) y NOx (óxidos de nitrógeno). Se controlan con quemadores de bajo NOx y monitoreo permanente; conforme a la MIA, la concentración de NOx no excede 240 mg/Nm³, cumpliendo las normas mexicanas y las directrices IFC. Adicionalmente, una parte relevante del CO2 del proceso se captura y se aprovecha en lugar de liberarse a la atmósfera.

La planta gestiona sus residuos conforme a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y su Reglamento, con sistemas de segregación y manejo adecuado. El agua residual se trata y se reutiliza, y las áreas de proceso cuentan con contención secundaria para evitar la contaminación.

Se elaborará un Plan de Manejo Integral de Residuos No Peligrosos, Peligrosos y de Manejo Especial que incluye (MIA, Capítulo II, punto 2.6.6.4; Anexos 22 «Plan de Gestión de Residuos (Construcción)» y 16 «Plan de Gestión Ambiental (Operación)»):

  • Cumplimiento del marco legal, las políticas y los procedimientos, y las mejores prácticas de manejo.
  • Estaciones de acopio y contenedores para separar los residuos según sus características.
  • Determinación de residuos y materiales a reciclar.
  • Transporte, manejo y disposición final mediante empresas autorizadas.
  • Uso de bitácoras y manifiestos.
  • Capacitación al personal.
  • Manejo controlado de los desechos primarios de la construcción (envases, empaques, residuos de pinturas, aceites, grasas y otros hidrocarburos).
  • Otros residuos de manejo especial.
  • Disposición de residuos de construcción en sitios autorizados.
  • Lavado de ollas y lechadas sobrantes de concreto, cemento o asfalto.
  • Material producto de excavaciones y cascajo de obra.
Las emisiones se mantienen dentro de los límites normativos y son objeto de monitoreo permanente. Por su magnitud controlada y por la ubicación del proyecto, no se afecta a las comunidades ni a las áreas naturales de la zona.
La planta se ubica a ≈7.3 km del cauce del Río Nazas, a ≈3.7 km del Área Natural Protegida Ríos y Montañas de la Comarca Lagunera y a 3.7 km del Cañón de Fernández (Sitio Ramsar), con una cordillera de por medio que funciona como barrera natural.
No. La distancia, la barrera natural de la cordillera, la ausencia de extracción de agua del acuífero o del río y el manejo interno del agua tratada permiten proteger estos ecosistemas. Los estudios de la MIA confirman que los escenarios evaluados no alcanzan al río ni al cañón.
El proyecto contempla programas de rescate y reubicación de flora y fauna y reforestación con especies nativas, así como un programa de protección de fauna, con seguimiento a través del Programa de Gestión Ambiental permanente (Anexo 25 — Programa de Protección de Fauna Silvestre y Anexo 26 — Programa de Rescate, Reubicación y Reforestación de Flora Silvestre).
Entre las acciones destacan la máxima reutilización del agua, la captura y aprovechamiento del CO2, el control de emisiones bajo norma, los programas de reforestación y protección de fauna, y una inversión cercana a 640 millones de pesos en equipos de prevención y control ambiental, así como un seguro ambiental (MIA, Capítulo II).

5. Permisos y regulación

Sí. El proyecto cuenta con Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y Estudio de Riesgo Ambiental (ERA) autorizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), condicionados al cumplimiento estricto de medidas ambientales y de seguridad. La autorización es vigente y fue transferida legalmente a Fermachem.
Además de la autorización ambiental federal (SEMARNAT), el proyecto gestionará los permisos, licencias y autorizaciones aplicables en materia de agua, uso de suelo y seguridad industrial, entre otras, a nivel municipal, estatal y federal.
El proyecto está sujeto a la supervisión de las autoridades competentes, entre ellas SEMARNAT y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) en materia ambiental, CONAGUA en materia de agua, la STPS en materia de seguridad industrial, y Protección Civil en materia de seguridad y emergencias a la población, conforme a la normatividad aplicable.
No. La planta solo operará una vez que cuente con todas las autorizaciones aplicables y en cumplimiento de la normatividad vigente.

6. Empleo y formación

Durante la etapa de construcción se generarán aproximadamente 3,000 empleos. Durante la etapa de operación se generarán más de 260 empleos permanentes especializados, además de empleos indirectos y derrama en la cadena de proveeduría.
El proyecto contempla privilegiar la participación de mano de obra y proveeduría de la región, como parte de su compromiso de desarrollo regional.
El proyecto contempla la capacitación del personal de la región y la vinculación con instituciones educativas y técnicas para el desarrollo de talento local.
Sí. El proyecto contempla la vinculación con instituciones educativas y técnicas de la región para la formación y el desarrollo de talento local.

7. Comunidad

El proyecto busca ser un buen vecino de largo plazo, con una relación basada en el respeto, la transparencia y el beneficio mutuo con las comunidades de la región.
Sí. Contamos con un Mecanismo de Atención Comunitaria (MAC) diseñado para recibir, registrar y dar seguimiento a tus quejas o sugerencias relacionadas con el centro de producción de urea.
El proyecto mantendrá informada a la comunidad a través de sus canales de comunicación institucional.
Las acciones de inversión social se definen a partir de un diagnóstico o línea base de la comunidad, con el fin de atender necesidades reales, y se suman al empleo, la capacitación y la derrama económica que genera el proyecto.

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